Mucha gente se droga - Y aquí tenéis por qué la mayoría no se convierten en adictos.


Paul Hayes
Hon. Professor Drug Policy, London School of Hygiene & Tropical Medicine

Algunas personas son más vulnerables. Chicago Public Media, CC BY-NC

El consumo de drogas es común, la adicción a las drogas es rara. Aproximadamente uno de cada tres adultos tomará una droga ilegal a lo largo de su vida y algo más de 3 millones de personas lo hará este año solo en Inglaterra y Gales, o 5 millones en España. La mayoría no sufrirán daño a largo plazo.


Hay riesgos inmediatos de sobredosis e intoxicación y los riesgos para la salud a largo plazo asociados con el uso intenso o prolongado; daño a los pulmones de fumar cannabis o en la vejiga causado por la ketamina por poner un par de ejemplos. Sin embargo la mayoría de la gente, pasará indemne a través de un corto período de experimentación o aprenderá a adaptar su consumo de drogas a su estilo de vida, ajustando los patrones de uso a sus circunstancias sociales y domésticas, como hacen con el alcohol.

En comparación con los 3 millones de personas que consumen hoy en día drogas ilegales en Inglaterra y Gales, hay alrededor de 300.000 heroinómanos y / o adictos al crack mientras que alrededor de 30.000 fueron tratados con éxito por su dependencia a las drogas en Inglaterra en 2011-12, básicamente en cannabis o la cocaína en polvo.


Una poderosa narrativa cultural se centra en el poder de las drogas ilegales para interrumpir una vida feliz y estable, y domina nuestro discurso político y los medios de comunicación, dando forma a las respuestas políticas de represión. El consumo de drogas se considera que lleva a una "espiral fuera de control", destruyendo la capacidad de una persona para ganarse la vida o cuidar de sus hijos, transformando a ciudadanos productivos y honestos en seres dependientes del estado del bienestar, criminales.


La narrativa a este respecto tiene un impacto en la arena política y más allá, y apuntala la cobertura de muchos de los medios respecto a la adicción a las drogas y las narraciones sobre las drogas en la cultura popular.


Muchos de los usuarios de drogas son...?


En realidad, la probabilidad de que los individuos sin vulnerabilidades preexistentes sucumban a la adicción a largo plazo es pequeña. Los adictos a la heroína y crack no son un subconjunto aleatorio del total de usuarios de drogas ilegales actuales.


La adicción, da igual el tipo, está fuertemente concentrada en las comunidades más pobres - y dentro de esas comunidades sucumbirán en mayor número aquellos individuos más pobres. En comparación con el resto de la población, los adictos a la heroína y crack adictos son: de sexo masculino, de clase trabajadora, delincuentes, con registros educativos pobres, con poco o ningún historial de empleo, con experiencia en la Atención Social, vulnerables a la enfermedad mental y cada vez hay más mayores de 40 años con deterioro de la salud física.


El mensaje de siempre. Imagens Evangelicas, CC BY

Los problemas con el consumo de cannabis están menos concentrados en los pobres. En cambio, están estrechamente asociados con indicadores de estrés social y una vulnerabilidad a las condiciones de salud mental de los individuos.


La mayoría de los consumidores de drogas son personas inteligentes con recursos y habilidades sociales, redes de apoyo y familias amorosas. Esto hace que puedan gestionar los riesgos asociados a su consumo de drogas, evitando las drogas más peligrosas y gestionando su frecuencia y magnitud de uso para reducir los daños y maximizar el placer. Fundamentalmente, tendrán acceso al apoyo de su familia y amigos si comienzan a desarrollar problemas, y la perspectiva realista de un trabajo, una casa y una participación en la sociedad para centrarse y mantener su motivación para volver a la pista ..


En contraste, los individuos más vulnerables de nuestras comunidades más pobres carecen de habilidades para la vida y sus redes de relaciones muchas veces afianzan sus problemas en lugar de ofrecer soluciones. Su toma de decisiones tenderá a priorizar beneficio inmediato en lugar de las consecuencias a largo plazo. La multiplicidad de desafíos superpuestos que enfrentan les da poco incentivo para evitar comportamientos de alto riesgo.


En conjunto, estos factores hacen que sea más probable que, en lugar de calibrar cuidadosamente su consumo de drogas para reducir al mínimo el riesgo, estas personas estarán preparados para utilizar las drogas más peligrosas en las formas más peligrosas. Y una vez adicto, la motivación para recuperarse y la probabilidad de éxito se debilitada por la falta de apoyo familiar, las malas perspectivas de empleo, vivienda insegura y aislamiento social.

En definitiva, lo que determina si el consumo de drogas se convierte en adicción, y el pronóstico una vez que lo ha hecho, tiene más que ver con las circunstancias sociales, económicas y personales del usuario, que con el "poder" de la droga consumida.

 

Cabezas enterradas, mentes cerradas.


Por desgracia, la fuerte relación entre el malestar social y la adicción es ignorada por los políticos y los comentaristas de los medios a favor de la hipótesis de que la adicción es un riesgo al azar impulsado por la potencia de la droga.

A veces esto ocurre. Pero la experiencia atípica del número relativamente pequeño de usuarios de drogas procedentes de entornos estables que caen en la adicción y atribuyen legítimamente el caos de sus vidas posteriores a éste consumo, ahoga a la experiencia de la inmensa mayoría de los adictos para los cuales el aislamiento social, la exclusión económica , la criminalidad y la salud mental frágil preceden a su consumo de drogas, en lugar de ser causado por ellas.


Ver la adicción a través de la lente deformante de la minoría hace que los políticos no entiendan el flujo de la causalidad y los empuja hacia las intervenciones centradas en el cambio de los hábitos de consumo individual de la droga, y lejos de hacer frente a la desigualdad estructural en el que las vulnerabilidades a la adicción pueden florecer.

Debemos de dejar de desviar nuestra energía y recursos en culpar a los marginados y los vulnerables por su situación y reubicar nuestras estructuras económicas y sociales para darles acceso a las fuentes de resiliencia que nos protegen al resto de caer en la adicción.

 

 


Créditos del artículo:


Web: TheConversation.com


Fuente Original: http://theconversation.com/many-people-use-drugs-but-heres-why-most-dont-become-addicts-35504